El Senado mexicano no debe aprobar el Acuerdo de Asociación Transpacífico que afectará cuestiones laborales, de salud, educación, libertad de expresión y acceso a la información

 

Rosa Rojas

El Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, pidió  al Senado mexicano cautela al ratificar el Acuerdo de Asociación Transpacífico o TPP por sus siglas en inglés y le propuso a los senadores que se discuta y ratifique ese acuerdo, negociado en secreto entre 12 países, hasta después del proceso electoral en Estados Unidos, a fin de evitar que “nos dejen colgados de la brocha”, es decir, que el Senado estadunidense no procese la aprobación del TPP antes de las elecciones de noviembre y que quien sustituya a Obama pida rehacer el acuerdo, lo que nos ocasionaría problemas si es que ya lo hubiera ratificado el Senado mexicano.

Esa petición del funcionario al Senado, hecha el pasado jueves 28, es un inusual reconocimiento de la falta de  independencia y soberanía que México tiene sobre su política económica y todo lo que ésta implica. De todas maneras, Guajardo pidió a los senadores PRI-verdes que “no se dejen convencer por los argumentos de la oposición” en contra del TPP, que, afirmó, “va a fomentar el empleo y la economía”.

Pero ¿qué es el TPP y cómo se supone que nos va a beneficiar o perjudicar?

El TPP es un “tratado de libre comercio” entre 12 países, incluidos tres latinoamericanos: México, Chile y Perú, que pretende establecer leyes y condiciones para levantar las barreras comerciales entre los miembros.

El Secretario de Economía dice que según el Banco Mundial, las exportaciones de México crecerían cinco por ciento al entrar en vigor el TPP, documento que el gobierno mexicano y los gobiernos de otros 11 países firmaron en octubre de 2015 pero que en nuestro país requiere la aprobación del Senado.

Según el sitio en internet sopitas.com, en realidad el TPP “se trata de un mega pacto donde Estados Unidos va a establecer las condiciones para temas que van más allá de lo económico, ya que también involucran salud, educación, libertad de expresión y acceso a la información. El resto de los países asociados (insistimos, México incluido) deben aceptar estas reglas por más que esto vaya en contra de la soberanía nacional”, y recoge las palabras del propio Obama, quien habría aseverado: “No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribir esas reglas”.

El texto del TPP se mantuvo en secreto durante toda la negociación, desde 2006 hasta que Wikileaks filtró los apartados de derechos de autor, inversiones y medio ambiente,  “con eso fue suficiente para dejarnos ver lo grande y hasta podríamos decir que macabro de todo este asunto”, pues mientras nuestros países avanzan poco a poco en mejorar sus democracias y establecer mejores mecanismos de transparencia pública, “el TPP obedece lógicas propias de regímenes autoritarios y además amenaza con afectar nuestros derechos”, aseveró el sitio mencionado, que recogió la explicación de Gisela Pérez de Acha, encargada de políticas públicas de la organización no gubernamental Derechos Digitales.

Según información de Telesur, que cita al diario mexicano El Financiero, en términos de exportaciones la expectativa de México con el TPP es muy baja, debido a que ya cuenta con tratados de libre comercio con varios de los miembros y por el contrario, hay el riesgo de que algunas de las ventas tradicionales a Estados Unidos sean desplazadas por naciones como Vietnam o Malasia.

Menciona que el director de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos, Ricardo Romey, destacó que el TPP no le trae ninguna ventaja al sector de los medicamentos genéricos por ser drogas que no se distribuyen con una patente y que poseen el mismo principio activo que su equivalente de marca, ya que “con el TPP las farmacéuticas buscan extender el plazo de las patentes a 15 años y hasta que no se venza el mismo no se puede usar la fórmula para fabricar medicamentos genéricos”.

Entonces, las consecuencias serían negativas para un Estado donde el 85 por ciento de los medicamentos que consumen más de 50 millones de personas son genéricos.

Otra industria que plantea su incertidumbre con el Transpacífico es la encargada de la elaboración de software porque implica reglas sin precedentes de protección de la propiedad intelectual.

Sopitas.com indica al respecto que actualmente en México compartir, subir o descargar cualquier contenido del cual no tengamos derecho de autor sólo es delito si se pretende ganar dinero con esto. El TPP en cambio propone que sea delito siempre, “así que si quieren subir la foto de una cabra o un video con su canción favorita y no tienen permisos podrían ir a la cárcel y pagar enormes multas a las compañías que tienen los derechos” explica.

Añade que el TPP se mete con nuestros aparatos, pues busca convertir en delito el desbloqueo de los candados digitales que encontramos en teléfonos celulares, consolas de videojuego y dispositivos de lectura de libros electrónicos, de modo que no podremos disponer realmente de las tecnologías que compramos. Es decir, que si mandamos a desbloquear un iPhone o un aparato de BlueRay, aunque sea para uso personal y sin venderlo, podríamos ir a la cárcel.

Afirma además que este tratado afecta la soberanía y el proceso democrático de nuestro país ya que por un lado, propone que enormes empresas multinacionales puedan demandar al gobierno mexicano ante un tribunal internacional por cualquier ley o política que afecte sus negocios. Por otro lado, el presidente de Estados Unidos tiene el poder para “certificar” que toda la legislación mexicana se haya adecuado al TPP. Leyes, reglamentos, todo. Eso implica que si a la mera hora le quieren dar una interpretación mucho peor al tratado, pueden hacerlo por esta “certificación.”

Por si fuera poco, este mismo jueves, organizaciones obreras, no gubernamentales y sociales de México, Estados Unidos, Canadá, Chile y otras naciones, plantearon en la mesa laboral del Encuentro Internacional de Organizaciones en contra del TPP, que se lleva a cabo en la ciudad de México, que el capítulo laboral del TPP contiene un articulado que permite la sobrexplotación de trabajadores en los 12 países que lo integran, incluso da carta abierta a que estos gobiernos puedan mermar los derechos de su planta productiva y en cambio, no incluye la obligación de que éstos ofrezcan condiciones laborales dignas.

Según información del diario La Jornada, en el foro los participantes expusieron que con dicho acuerdo los países no prosperarán ni crearán más y mejores trabajos; por el contrario, hay preocupación por la amenaza de pérdida de empleos, el encarecimiento de medicinas y el hecho de que estarán bajo ataque la seguridad social y los esquemas de pensiones.

Por ello plantearon tramitar un amparo masivo de los trabajadores en contra de la ratificación de este acuerdo. Además planean promover boicots contra corporaciones que se beneficien del TPP; realizar una conferencia en abril en Chicago; integrar el rechazo a este convenio en la jornada del primero de mayo y realizar una movilización internacional en junio próximo.

Transmitido el sábado 2 de febrero de 2016 en Radio Tepoztlán, programa Terracería Civil.

El programa Terracería Civil se puede escuchar en vivo sintonizándolo los sábados a las 12.00 horas vía internet en: http://radiotepoztlan.org/ o su repetición el lunes siguiente también a mediodía.

 

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